Queso Fresco

Queso Fresco 🧀 ¡Delicioso!



¡Hola compañeros! En el día de hoy os traemos otro delicioso queso. Al igual que las demás recetas de quesos, la de hoy es detallada, y contamos absolutamente todo de este queso tan característico. Cómo buen producto gourmet que es, tiene adeptos en casi todo el mundo, y se come hasta en Japón ¿No te lo crees? Pues quédate con nosotros, te contamos todo sobre el delicioso queso fresco casero.



🤤 La preparación  del queso fresco artesanal se hace con leche entera pasterizada de cabra, cuajo y sal, sin conservantes ni aditivos, o con leche entera de vaca pasterizada. En los dos casos, la leche se cuaja al estilo tradicional y sencillamente se deja escurre sin prensarlo, lo que hace que el queso sea blando y cariñoso.

 

 

¿Dónde se fabrica?

 

La fabricación de este queso fresco es muy sencilla, lo complicado es su conservación. El cuajado es esencialmente láctico y dura generalmente veinticuatro horas, aunque en ocasiones más. El desuerado, cuando es estimulado por ruptura de la cuajada seguida de presión, no es nunca excesivo y además de esto los quesos frescos son siempre húmedos, lo que causa que sean muy poco conservables y que su transporte en grandes distancias sea realmente difícil.

 

Queso Fresco Casero

 

Ingredientes

 

Para hacer el queso fresco casero vamos a necesitar unos ingredientes muy básicos, tranquilos, por lo que en cualquier tienda de tu barrio podréis encontrarlos ¿no te lo crees? ¡Vamos allá!

  • Leche pasteurizada entera
  • Cloruro cálcico
  • Cuchara de cuajo o limón

 

Elaboración del queso fresco

 

Los pasos para hacer el queso fresco caseros son sencillos pero es importante que los cumplas todos al pié de la letra para no perdernos nada.

  1. Vierte 1 litro de leche fresca pasterizada en un recipiente conveniente para calentarla en el microondas.
  2. Un litro de leche fresca pasterizada en el bol del kit de preparación de queso fresco de Lékué, lista para ser calentada en el microondas.
  3. Calienta la leche en el microondas hasta el momento en que alcance los noventa grados. Usa una potencia de ochocientos vatios en tu microondas, precisarás más o menos unos trece minutos.
  4. Si la potencia de tu microondas es diferente, ajusta este tiempo apropiadamente. Es importante que si tienes un buen termómetro de cocina, puedes parar el microondas de cuando en cuando para medir la temperatura de la leche.

 

Añadir limón

 

  1. Cuando la leche alcance los noventa grados , sácala del microondas y agrega treinta mililitros de jugo de limón, más o menos una cucharada sopera. Remueve suavemente para entremezclar bien con la ayuda de una cuchase sopera o bien una espumadera.
  2. Prácticamente al instante deberías ver de qué forma se forman los primeros granos de cuajada.
  3. Si pasados unos minutos no hubiera empezado el proceso de cuajado, vuelve a introducir la leche en el microondas y caliéntala uno o bien 2 minutos más a ochocientos vatios de potencia.
  4. Cuando se hayan formado los primeros granos de cuajada, es el instante de agregar la sal. Agrega sal final al gusto y remueve muy suavemente con la ayuda de una cuchase o bien una espumadera.
  5. Deja que la mezcla repose a temperatura entorno hasta el momento en que alcance los cuarenta y cinco grados. Conforme la mezcla se enfría vas a ver de qué forma se marchan formando más granos de cuajada y el suero se marcha apartando de ella.
  6. Si no tienes un termómetro de cocina, deja de preocuparte. El proceso de enfriamiento hasta lograr los cuarenta y cinco grados -cincuenta grados va a durar más o menos media hora.
  7. En la imagen puedes ver de qué manera conforme la mezcla se marcha enfriando se marchan formando los granos de cuajada y se marchan apartando del suero de la leche.

 

Escurrir el queso

 

  1. Cuando la temperatura de la mezcla se halle entre los cuarenta y cinco grados y los cincuenta grados es el instante de escurrir. Para esto pone un colador grande sobre un bol y vierte la mezcla sobre el colador a fin de que se escurra la mayor cantidad de suero posible.
  2. Dale forma a la cuajada con la ayuda de una cuchase o bien una espátula de cocina. Deja que el queso escurra hasta el momento en que veas que apenas gotea suero.
  3. La cuajada de nuestro queso fresco casero escurriendo el suero excedente sobre el colador y el bol del kit de preparación de queso fresco casero de la marca Lékué.
  4. Cuando el queso haya escurrido la mayoría del suero, es el instante de guardarlo en la nevera. Guárdalo sobre el propio colador a fin de que el suero pueda continuar escurriendo.
  5. Tapa el queso con una tapa o bien con largometraje transparente de cocina para eludir que absorba olores de otros comestibles contenidos en el frigo.
  6. La cuajada ya escurrida prácticamente por completo y separada del suero lácteo. Solo nos falta darle un tanto de forma con la ayuda de una cuchase y dejar que se enfríe en la nevera.
  7. Deja que el queso se enfríe en la nevera a lo largo de por lo menos una hora. Una vez se haya enfriado vas a tener un queso fresco de unos doscientos cincuenta gramos que va a estar listo para consumir.

 

Consejo Final

 

Es importante decir que el queso fresco suele tener un tiempo de vida corto, y es importante conservarlo en frio para que no se ponga malo. Os recomendamos consumirlo como mucho en los 3 días siguientes a su elaboración, ya que sino corremos el riesgo de que se corte y nos siente mal al estomago.

Para terminar recomendar comerlo con un poco de membrillo de manzana, en Asturias lo hacemos mucho y queda delicioso. Poco más que decir amigos, cómo siempre si venís a Gijón os esperamos detrás de la estatua de Pelayo, emblema de nuestra ciudad en la Confitería Collada.

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